Prestar los servicios públicos de agua potable, no potable, residual tratada, agua negra, drenaje sanitario y saneamiento de las aguas residuales a los habitantes del Estado de Nuevo León.
Operar, mantener y administrar las fuentes de abasto de agua subterránea y superficial, así como las redes de conducción y distribución y los sistemas de saneamiento en el Estado.
Garantizar un servicio confiable, mediante el establecimiento de políticas y estrategias para la extracción y manejo del agua potable.
Verificar la calidad del agua potable que se entrega a los usuarios, asegurando procesos eficientes de potabilización, llevando a cabo monitoreos y pruebas de laboratorio.
Planear, estudiar alternativas y gestionar nuevas fuentes de abastecimiento de agua potable, tanto para el área metropolitana, como para los demás municipios del Estado.
Asegurar la preservación del medio ambiente, a través de la captación y conducción de las aguas residuales, para darles tratamiento en las plantas.
Planear, realizar estudios de factibilidad y llevar a cabo las acciones requeridas, para satisfacer la demanda de los nuevos usuarios de los servicios, a corto, mediano y largo plazo.
Supervisar la ejecución de las obras, con el fin de que se cumpla con los tiempos, normas y especificaciones.
Desarrollar en forma continua acciones para disminuir el agua no contabilizada.