El área comercial ha sido uno de los pilares de la empresa, y gracias a la cultura del pago de los regiomontanos nuestra empresa ha alcanzado altos niveles de cobranza, con lo cual se ha colocado en los primeros lugares a nivel nacional.
Desde su arranque en la empresa se han tenido una serie de elementos para determinar las tarifas, los cuales se siguen manejando a la fecha. Adicionalmente a lo largo de sus 100 años de trabajo en Agua y Drenaje ha habido acciones de beneficio a los usuarios, como es la aplicación de tarifas preferenciales y la realización de convenios de pagos.
Cobranza y Contratación:
Además de recibir el pago en cada una de las oficinas comerciales y a fin de darle más facilidades a los usuarios este servicio se ha extendido a bancos, centros comerciales, tiendas de conveniencia, y ahora también a través de la Internet.
En la contratación se han aplicado también modificaciones, pues todavía en 1971 se requería de elaborar 11 formas distintas y a la fecha esto solamente se hace con un documento.
Adicionalmente y a fin de ofrecer un mejor servicio a todos los usuarios al solucionar las peticiones en el menor tiempo posible a partir de 1993 se cuenta en nuestra empresa con el Centro de Información y Servicio, el CIS, el cual se convirtió en un canal de comunicación entre usuarios y empresa, que brinda atención las 24 horas del día, los 365 días del año.
Simplificación Administrativa:
Como parte de la descentralización administrativa que se inició en la década de los 70's se encuentra la de establecer que cada oficina podría manejar hasta 120 mil cuentas, con lo que se lograría evitar traslados innecesarios a los usuarios.
En la década de los 80's se descentralizaron las oficinas Centro, San Nicolás y Guadalupe. En 1991 se pusieron en operación las oficinas Fama y San Miguel y en 1996 se abrió la Oficina Valle Verde y Contry.
En 1970 se tenía un control de lecturas manuales y para 1980 se mejoró el sistema a través de hojas procesadas en computadoras con la información completa de los usuarios. En 1990 se implementó el sistema de toma de lecturas a través de terminales portátiles en los que el personal registra la lectura del medidor y luego pasa la información al sistema de cómputo de cada oficina.